domingo, 23 de mayo de 2010

Datos y Efectos del Derrame de Petróleo en el Golfo de México (Vox Populi de la Ciencia, Radio Bemba) 19 de mayo de 2010

Para el cálculo de los datos que presentamos a continuación tomamos como punto de partida que un barril de petróleo equivale a 58.9873 litros. Todos los datos los tomamos del sitio de Internet: “Center for Biological Diversity”, que en español significa: Centro para la Diversidad Biológica.

La estimación más reciente (18 de mayo de 2010) es que en la actual fuga de petróleo en el Golfo de México se tiran 70 000 barriles de petróleo diarios, que son casi 4.13 millones de litros diarios, o bien, es equivalente a 4 130 tinacos (de los más grandes, de 1000 litros) que usamos para almacenar agua en Hermosillo.

Para el 16 de mayo ya se habían tirado en el Golfo de México más de 113 millones y medio de litros de petróleo, que son como 113 550 tinacos de agua (de los grandes).

Esto ya es tres veces más grande que el derrame de petróleo del barco Exxon Valdez cerca de Alaska. Este accidente, ocurrido el 24 de marzo de 1989 derramó 37 mil toneladas de petróleo, afectando a aproximadamente 2 mil kilómetros de costas de Alaska.

En el lenguaje coloquial se le llama simplemente crudo al petróleo extraído de la tierra, a fin de especificar que se trata del material en su forma natural, sin el procesamiento que se realiza después en la industria petroquímica, ya sea para fabricar gasolinas y quemarlo, o para producir materiales nuevos que pueden ser usados en muchas aplicaciones que van desde la medicina hasta la industria textil.

Las manchas de crudo del derrame de petróleo del Golfo de México están cerca de varias áreas de la costa de Luisiana y están causando quemaduras en los ojos que se manifiestan inicialmente como irritación, dolores de cabeza y náuseas entre la gente que vive en ellas.

La mancha de petróleo en la superficie abarca ya más de 11 650 kilómetros cuadrados, que es similar a la extensión de un cuadrado desde Hermosillo hasta Guaymas en uno de sus lados y en otro desde Hermosillo hasta más allá de Mazatán, cerca de la presa El Novillo.

El derrame de petróleo pone en peligro más de 200 especies de animales, entre las cuales se puede mencionar una clase de atún que tiene un peso promedio de 150 kilogramos aunque se han observado ejemplares que llegan a pesar 450 kilogramos. Su nombre científico es Thunnus Thynnus y vive en el Océano Atlántico pero llega a aparearse y a depositar sus huevecillos en la parte norte del Golfo de México, justo en la zona donde se encuentra actualmente la mancha de petróleo. La situación es delicada porque ésta es una especie en peligro de extinción incluso sin la presencia del derrame de petróleo que está ocurriendo.

Una de las especies en peligro es la ballena sei, pues como se pudo observar en días recientes, residuos de ellas fueron alcanzados por la mancha de petróleo. Se trata de una especie de ballena que llega a medir 20 metros de largo y a pesar hasta 44 toneladas.

Otro cetáceo que se verá afectado, será una clase de mamífero que llamamos manatí, o vaca marina, que alcanza a medir hasta 4 metros de longitud y pesar de 400 a 550 kilogramos. Como todos los mamíferos marinos, su situación ante las aguas contaminadas es especialmente delicada porque para vivir se sumerge y requiere de regresar a la superficie del agua periódicamente para respirar.

En el mar abunda un conjunto de organismos microscópicos que flotan a diversas profundidades, siendo más abundantes a 200 metros de profundidad. Su nombre es plancton y antes era clasificado como fitoplancton o como zooplancton, aunque se trata de una clasificación que modernamente se considera poco aceptable. El fitoplancton sirve de alimento al zooplancton, el cual es consumido, a su vez, por una gama muy amplia de animales marinos, entre los cuales se encuentra la ballena y otros peces que sirven de alimento a animales carnívoros como los tiburones, atunes, peces espada, etcétera, de tal modo que por cada tonelada de estos peces se lleva a cabo un consumo de 5 mil toneladas de fitoplancton.

Según los expertos, el plancton que consumen algunas especies de ballenas en esa región desaparecerá, por lo que se quedarán sin alimento, al igual que algunas de las especies de arenques (son 15 en total) que también viven en el Golfo de México. Tanto su proceso de reproducción, como sus crías, será afectado por el derrame de petróleo. Si se toma en cuenta que estos peces, como el plancton, se encuentran en la base de la cadena alimenticia, se puede inferir que el daño se extenderá a las especies animales de mayor tamaño.

El petróleo está alcanzando varias regiones de las costas de Luisiana y se acerca a las de Alabama, con lo cual amenazará también a la Florida. Especialmente a lo largo del río Mississippi, con énfasis especial en las áreas cercanas a Nueva Orleans, existen lugares de paso de muchas aves migrantes que vuelan sobre esa región, atraviesan el Golfo de México y se mueven hacia México y América Central.

Las aves migratorias se verán afectadas no sólo por la destrucción directa de los centros en los que se detienen a descansar, sino también porque los peces pequeños, y los crustáceos que acostumbran comer, estarán desapareciendo o se encontrarán contaminados, lo cual ocurrirá también con las aves que las consuman.



Un sitio en el que se mantiene información actualizada se llama: “Center for Biological Diversity” y su dirección será publicada en el blog del programa Vox Populi de la Ciencia.

Fuente: http://www.biologicaldiversity.org/programs/public_lands/energy/dirty_energy_development/oil_and_gas/gulf_oil_spill/index.html

Además, la empresa dueña del buscador google mantiene el siguiente sitio actualizado con un mapa en el que se dibuja la extensión del derrame de petróleo sobre el Golfo de México:
http://www.google.com/crisisresponse/oilspill/

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