Vox Populi de la Ciencia reinicia a nivel de blog. Hasta septiembre de 2011 fue un programa de difusión científica que se transmitía a través de la radio comunitaria Radio Bemba, que era escuchada en la zona metropolitana de Hermosillo, Sonora, México en la frecuencia de 95.5Mhz. Se conservará la rigurosidad de los contenidos, incluyendo únicamente materiales provenientes de revistas científicas con arbitraje.
miércoles, 15 de septiembre de 2010
Actualidades científicas (Vox Populi de la Ciencia, Radio Bemba) 1 de septiembre de 2010
I. Usando células madre, científicos de instituciones educativas y hospitales de investigación del Reino Unido, Francia, Italia y Suecia, han logrado cultivar células similares a las del hígado a partir de células de la piel.
Quince científicos de los países que ya mencionamos han publicado un artículo intitulado “Modelaje de desórdenes metabólicos hereditarios del hígado usando células madre humanas pluripotentes. Esta clase de células tiene la característica de que pueden desarrollar descendencia que las lleve a producir diversos tejidos.
El artículo fue publicado en la revista científica Journal of Clinical Disorders del 25 de agosto de 2010 y se encuentra en línea en la dirección que aparecerá en nuestro blog.
Fuente: http://www.jci.org/articles/view/43122
Ellos tomaron unas células de la piel llamadas fibroblastos a partir de pacientes con varias enfermedades metabólicas del hígado que son hereditarias y lograron generar un conjunto de células madre humanas específicas de cada paciente, a las cuales llaman células IPS por su nombre en Inglés. Después diferenciaron varios cultivos distintos para producir nuevos grupos de células con detalles específicos distintos. Cada uno de estos grupos es conocida con el nombre de línea de células y lograron que formaran agrupaciones de células con características similares a las del hígado humano, ya que produjeron albúminas y una familia de proteínas llamadas citocromos P450. A su vez, las albúminas también son proteínas y se encuentran en grandes cantidades en el plasma de la sangre.
Las enfermedades de las células del hígado son difíciles de investigar porque no es posible cultivar células de ese órgano en el laboratorio. Los problemas del hígado son la quinta causa de muerte en el Reino Unido, además, la mortalidad de jóvenes se ha incrementado a razón de 8 a 10% cada año, por eso el desarrollo de células que se comportan como hepatocitos maduros es considerado un gran logro que ayudará a la investigación para encontrar nuevas terapias.
Fuente: http://www.sciencedaily.com/releases/2010/08/100825131546.htm
II. Científicos que trabajan para una de las oficinas de la NASA han encontrado que el fenómeno de El Niño es cada vez más poderoso.
Científicos de la NASA que se dedican a estudiar los datos meteorológicos colectados por medio de sus satélites han encontrado que son cada vez más pronunciados los fenómenos de El Niño, que consisten en un aumento de la temperatura en la superficie del agua en el Océano Pacífico.
La temperatura del agua en la región ecuatorial del Océano Pacífico oscila hacia temperaturas más altas o menores de manera alternada, tal que cuando está más caliente en el este, en las aguas que se encuentran al sur de México, está más fría en las aguas que se encuentran al sur de China y Noreste de Australia.
El fenómeno también es conocido como la oscilación del sur y al periodo de agua más caliente le llaman El Niño, a la vez que a la etapa de agua más fría le llaman La Niña. Cuando la temperatura del agua no está en ninguno de los dos extremos, se le llama periodo neutral.
Revisando las imágenes de satélite y las tablas de temperaturas, presiones y movimiento de los vientos, entre otros datos, los científicos llegaron a la conclusión de que se observa un fenómeno de calentamiento del área del Océano Pacífico y de que éste es lidereado por el fenómeno de El Niño, que parece haberse trasladado hacia la región central de ese Oceáno. Según los científicos, el Niño se conduce como una maquinaria que va jalando al resto de regiones hacia un calentamiento.
La magnitud del fenómeno de El Niño se establece mediante la medición de su temperatura para calcular qué tanto se separa de la temperatura promedio del agua.
Este nuevo fenómeno ha sido llamado también: El Niño del Pacífico Central, Alberca Caliente El Niño y El Niño Modoki, de una palabra del Japonés que significa: similar pero diferente. Estos eventos de El Niño fueron observados en 1991 y 1992, en 1994 y 1995, en 2002 y 2006, en 2004 y 2005 y finalmente en 2009 y 2010.
Estas observaciones coinciden con predicciones de varios modelos climáticos en los que se asegura que estos eventos forman parte del proceso de calentamiento global y que serán cada vez más poderosos y más frecuentes.
El estudio fue publicado recientemente en la revista científica Geophysical Research Letters, que podemos traducir como Cartas de Investigación sobre Geofísica.
Fuente: http://www.sciencedaily.com/releases/2010/08/100825200657.htm
para más información acerca de que es El Niño, se puede consultar:
http://sealevel.jpl.nasa.gov/.
III. La exposición a pesticidas está relacionada con el déficit de atención de los niños, un desorden de conducta mejor conocido como ADHD.
Un artículo publicado en la revista Pediatrics explica que se ha encontrado conexión entre la exposición a pesticidas organofostados y la incidencia de niños con el síndrome de déficit de atención.
En el estudio realizado se estudió a 1 139 niños de los Estados Unidos y se midieron los niveles de pesticidas en la orina. La conclusión de los autores es que la exposición a los pesticidas organofosfatados en niños en desarrollo puede tener efectos en el sistema neuronal y contribuir a conductas de deficiencia en la atención e hiperactividad.
Los autores mencionan también que ya se sospechaba de esta relación, debido a que ya se había detectado este fenómeno en animales con exposición a los pesticidas organofosfatados, mismos que presentaban conductas similares al déficit de atención y a la hiperactividad.
El trabajo fue desarrollado por Maryse Bouchard, de la Universidad de Montreal y de la Universidad de Harvard, por David C. Bellinger, Robert Wright y Marc Weisskpof de la Universidad de Harvard, con el apoyo de el Instituto Canadiense para Investigación de la Salud y también del Instituto de Ciencias de la Salud y Ambientales.
Fuente: http://www.sciencedaily.com/releases/2010/05/100517132846.htm
Actualidades Científicas (Vox Populi de la Ciencia, Radio Bemba) 25 de agosto de 2010
I. Estudios clínicos demuestran, por primera vez, la efectividad de tomar agua como método para controlar el apetito y bajar de peso.
La Dra. Brenda Davy y seis colaboradores del Instituto de Salud Pública e Investigación sobre el Agua, han publicado un artículo en el que reportan que tomar agua 30 minutos antes de cada comida ayuda a disminuir el consumo de alimentos, lo cual repercute en la disminución de peso.
El interés de este grupo de investigación está dirigido hacia el hecho, bien establecido, de que los adultos mayores tienen un peso superior al promedio del resto de la población, producto de un proceso de aumento de peso conforme avanza su edad.
Para el desarrollo de su investigación estudiaron un conjunto de 48 seres humanos adultos, formaron dos grupos de personas con edades entre 55 y 75 años. Ambos grupos siguieron una dieta reducida en calorías para disminuir su sobre peso pero a uno de ellos le indicaron que tomara dos tazas de agua antes de cada comida, en tanto que al otro grupo les permitieron asistir a su toma de alimentos sin tomar agua.
El resultado fue que la ingesta de calorías se redujo en el grupo que tomaba agua 30 minutos antes de cada comida, lo cual repercutió después en una disminución de peso más notable.
Fuente: http://www.ipwr.org/science/davy.html
En palabras de Brenda Davy, traducida por nosotros, afirma: “Encontramos en estudios iniciales que las personas con edad media, o avanzada, quienes tomaron dos tazas de agua justo antes de ingerir sus alimentos comieron entre 75 y 90 calorías menos durante sus comidas. En un estudio más reciente encontramos que en el curso de 12 semanas, quienes siguieron el método de tomar agua perdieron aproximadamente 2.5 kilos más que quienes no lo hicieron.”
Brenda Davy trabaja ahora para el Virgina Tech y recomienda tomar agua con la frecuencia adecuada pero afirma que no se sabe cuánta agua debe consumir cada persona y advierte sobre los excesos en que se puede caer si se toma demasiada agua, lo cual puede llevar a quienes lo hacen a una condición que se conoce como: intoxicación con agua o hiperhidratación. La recomendación para las personas saludables es que consuman el agua necesaria para saciar su sed.
Este caso de intoxicación con agua debería ser leído por las personas jóvenes debido a que, en la actualidad, la costumbre de ingerir agua para evitar el consumo de alimentos está muy difundida entre las damas que tratan de controlar su peso para mejorar, o conservar, una figura que consideran ideal en los patrones de belleza modernos. Como puede verse, la intoxicación por agua es un tema suficientemente importante para ser abordado en un programa próximo de Vox Populi de la Ciencia.
II. Se pueden detectar cuatro tipos de cáncer por medio de nanosensores. Funcionan mediante un aparato similar al alcoholímetro que se usa en algunas ciudades.
Con fecha 10 de agosto de 2010, ocho investigadores de apellidos: Peng, Hakim, Broza, Billan, Abdah-Bortnyak, Kuten, Tisch y Haick, publicaron en la revista British Journal of Cancer, número 103, páginas 542 a 551, un artículo cuyo título es: Detección de cánceres de pulmón, seno, colorectal y de próstata mediante el uso de arreglos de nanosensores para analizar el aliento que se recibe de la boca de la persona para ser almacenado en un pequeño recipiente.
Los autores explican que el crecimiento de los tumores viene acompañado de cambios en genes y/o proteínas que pueden llevar a la formación de peróxidos en las membranas de las células.
Los peróxidos son compuestos en los que hay, entre otros átomos, pares de oxígenos que están ligados únicamente por un enlace químico, razón por la cual a cada oxígeno le sobra otro enlace. Cada enlace es una conexión entre dos átomos. Se trata de una región del espacio en la que se mueven electrones que son compartidos por ambos átomos, pero cuando se hacen maquetas para representar moléculas son presentados con picadientes y otros objetos largos.
Cuando se forman estos peróxidos, las células emiten compuestos volátiles orgánicos que son expulsados a través del aliento y pueden ser detectados por medio de nanosensores. Se le llama compuestos volátiles porque son gases que se difunden en el aire.
Los nanosensores son formados con algunas decenas o miles de átomos, que pueden ser usados para detectar algo. En el caso que nos interesa ahora se trata de grupos, o arreglos, de estos pequeños compuestos.
Son tan pequeños que si pudiéramos alinear átomos de hidrógeno como si fueran canicas, bastaría unas cuantas decenas de ellos para igualar el tamaño de un nanocompuesto.
Los investigadores lograron caracterizar los estados de salud de personas con cánceres de pulmón, seno, colorectal y próstata analizando el aliento de 177 voluntarios con edades de 20 a 75 años de edad. La colección de aliento de los voluntarios se realizó antes de que llevaran alguna clase de tratamiento y de acuerdo a los datos que subjetivamente proporcionaban ellos, parecían estar sanos. Dicho de otra forma: ellos se sentían bien de salud.
Los distintos alientos capturados fueron analizados en los detectores hechos con nanopartículas de oro y se usaron técnicas de cromatografía de gases, además de técnicas de espectrometría.
La cromatografía de gases es un sistema para separar gases y estudiar de qué están compuestos. Con frecuencia aparecen en programas sobre asuntos criminales en la televisión de los Estados Unidos y su grado de complejidad nos obliga a exponer su funcionamiento en un programa próximo de Vox Populi de la Ciencia.
Las técnicas de espectrometría aprovechan la propiedad que tiene cada átomo de absorber y emitir luz de ciertos colores que son típicos de cada átomo, razón por la cual esos colores son como una credencial de identificación de cada átomo.
Los investigadores pudieron diferenciar, en este estudio, los distintos tipos de cáncer, independientemente de la edad, el género, el estilo de vida y de otros factores que pueden llevar a confusión.
Los investigadores concluyen que sus resultados podrían llevar al desarrollo de métodos fáciles de usar, no caros, portátiles y no invasivos, para diagnosticar estos cuatro tipos de cáncer.
Fuente: http://www.nature.com/bjc/journal/v103/n4/full/6605810a.html
III. Un grupo de investigadores canadiense desarrolló un neuromicrochip que puede ser conectado a diferentes partes del cerebro y se podrá vigilar zonas del cerebro extremadamente pequeñas.
Uno de los problemas con los estudios del cerebro es la capacidad de resolución de los aparatos que se usan. Con esto queremos decir que muchas veces no se logra diferenciar con detalle de cuáles zonas cerebrales se trata. Es un problema similar a tratar de ver los cráteres de la luna con un telescopio de muy mala calidad.
Los investigadores han logrado cultivar neuronas en aparatos de laboratorio y conectarlas en las terminales de los chips. Y al revés, también han logrado conectar los chips a células cerebrales.
La técnica les permite vigilar cambios pequeños en la actividad cerebral, al nivel del intercambio de sustancias de las neuronas con el medio que las rodea a través de sus membranas. También han logrado estudiar el efecto de las sinapsis sobre las neuronas.
Como hemos explicado en otras ocasiones en este programa de radio. Las neuronas tienen una parte principal llamada soma, después un cordón largo que se llama axón, que se ramifica en hebras pequeñas similares a las raíces más delgadas de los árboles. Esas hebras terminan en protuberancias que se llaman sinapsis y que tienen en su interior glándulas que producen unas sustancias llamadas neurotransmisores con las que bañan las membranas de otras células.
El neurochip fue desarrollado en el Instituto del Cerebro Hotchkiss, del Departamento de Biología Celular y Anatomía de la Universidad de Calgary.
Ellos concluyen que su neurochip permite estudiar cómo trabajan pares de células y que su uso permitirá entender mejor cómo trabajan los fármacos utilizados para diversas enfermedades del cerebro. En especial las que son neurodegenerativas, como el mal de Parkinson y el Alzheimer.
Fuente: http://www.hbi.ucalgary.ca/news-stories/Advances-Neurochip-Technology
miércoles, 25 de agosto de 2010
Las inundaciones en Hermosillo y un evento catastrófico de probabilidad muy pequeña
Emisión del 25 de agosto de 2010
(continuación del programa del 18 de agosto previo)
IV. ¿Por qué se inundaron las casas y comercios de las calles Galeana, Dr. Pesqueira y Boulevard Centenario?


Conviene establecer que en los sitios en que la calle Galeana cruza el vado del río, la altura sobre el nivel del mar es de 196 metros.
A la altura del Boulevard Serna se incrementa a 198 metros sobre el nivel del mar y a 275 metros al norte del Serna, la altura de la calle Galeana sobre el nivel del mar es de 200 metros. Cuatro metros más que en el vado del río.

La calle Galeana, en su cruce con la calle Tehuantepec alcanza una altura de 202 metros sobre el nivel del mar. Lo mismo ocurre en su cruce con la calle Dr. Paliza, cerca de la catedral de la ciudad de Hermosillo.
Este incremento de altura respecto al vado del río se revierte enseguida, pues en el cruce de la calle Galeana con Boulevard Centenario la altura sobre el nivel del mar es de 201 metros.

En el cruce de la calle Galeana con la calle Dr. Pesqueira tenemos de nuevo 202 metros sobre el nivel del mar. De allí en adelante, caminando siempre hacia el norte, todo es cuesta arriba, hasta alcanzar en el centro de las artes de la UNISON, en la calle Colosio 206 metros sobre el nivel del mar.
Entonces tenemos una cuenca pequeña que capta agua de lluvia y la canaliza por la calle Dr. Pesqueira y por el mismo Boulevard Centenario rumbo al poniente, hacia la calle Reforma y no hacia el vado del río. Una cuenca es el territorio en el que el agua de lluvia lleva a un mismo arroyo o río.


El problema reside en que esa conducción es muy lenta y en que se trata del agua captada en todo el centro de la ciudad, más la que baja por la falda norte del cerro de la Campana.

Para demostrar que efectivamente ése es el caso, tomemos ahora la calle Yáñez como referencia. En su cruce con el Boulevard Luis Encinas (o Blvd. Transversal) hay una altura de 210 metros sobre el nivel del mar.
Avanzando hacia el sur por la calle Yáñez, en su cruce con la calle Monterrey la altura sobre el nivel del mar es de 208 metros. Cuando se llega a la calle Serdán, esa altura ya ha disminuido un metro, lo mismo ocurre en el cruce de las calles Yáñez y No Reelección, después sigue la falda del cerro de la Campana.
La conclusión es que el agua que llueve sobre el centro de la ciudad no tiende a alejarse del cerro de la Campana hacia el norte, sino que tiende a salir hacia el poniente, hacia la plaza Zaragoza y de allí al destino que ya mencionamos: la calle Reforma, en lugar del vado del río.
¿Con qué velocidad viaja el agua? Eso depende de la inclinación del terreno, de la fricción de la corriente de agua con el suelo y de la viscosidad de este líquido, sin considerar otros efectos físicos de importancia menor.
El agua que se encuentra en las calles Serdán y Rosales está a 208 metros sobre el nivel del mar y cae 2 metros desde allí hasta el cruce de calle Rosales y No Reelección, después cae 5 metros desde el cruce de Rosales y No Reelección hasta la calle Galeana. Esto último ocurre en una distancia de 350 metros.
Usando fórmulas de las matemáticas para medir la inclinación, o pendiente en palabras de los matemáticos, sabemos que es un número que resulta más de tres veces menor que el del tramo que va desde el centro de la ciudad hasta la calle Galeana, debido a que el agua recorre más distancia y baja menos altura respecto al nivel del mar. Dicho de otra forma ¡El agua baja rápidamente y casi se queda estancada!
V. Un escenario catastrófico, poco probable, como premisa para estudiar el riesgo de inundación en Hermosillo
Regresando al documento desarrollado por IMPLAN en el año 2006, cabe afirmar que la calidad del mapa disponible en ese documento no es técnicamente buena, porque no dibuja adecuadamente las curvas de nivel del terreno de la ciudad, razón por la cual nos dimos a la tarea de medir las alturas sobre el nivel del mar en la ciudad de Hermosillo, pensando en el siguiente escenario catastrófico, pero improbable:
1.Supongamos lluvias similares a las ocurridas en el área de Empalme y Guaymas los días 2 y 3 de septiembre de 2009 como parte de los efectos del huracán Jimena.
2.Supongamos, además, que eso ocurre después de lluvias de julio y agosto correspondientes a los picos más altos de precipitaciones en la cuenca del Río Sonora, tal que están a su máxima capacidad las presas Rodolfo Félix Valdéz (llamada también del molinito) y Abelardo L. Rodríguez, así como la gran cantidad de pequeños represos ubicados en los arroyos afluentes del Río Sonora. Se le llama afluentes a los ríos más pequeños, o arroyos, que aportan su agua a otro más caudaloso.
¿Cuál es la consecuencia probable en este escenario?
Descontrol en el manejo de las avenidas sobre la presa del molinito y posible descontrol en el manejo de la presa Abelardo L. Rodríguez, cuya capacidad ya no es de 250 millones de metros cúbicos debido a que se encuentra azolvada, es decir, llena de tierra después de décadas de recibir las avenidas de los ríos San Miguel y Sonora.
VI. ¿Qué efectos puede producir sobre la ciudad de Hermosillo la imposibilidad de controlar el desfogue de la presa Abelardo L. Rodríguez?
Para tener una respuesta es necesario invertir en la investigación necesaria para estudiar, mediante cálculos teóricos y mediante laboratorios con sistemas de maquetas construidas a escala, cuál puede ser la conducta del agua cuando se presentan diversos volúmenes de paso de agua a través del vertedor.
Se requiere revisar periódicamente las condiciones del bordo de la presa para detectar la presencia de posibles grietas y la situación general de la resistencia del mismo.
Mientras tanto, algunos datos de la altura sobre el nivel del mar son sumamente preocupantes, como se aprecia a través de los siguientes datos que tomamos del servicio gratuito de Google Earth, con las limitaciones asociadas a esa gratuidad.
1.En el vaso de la Presa Abelardo Rodríguez marca 219 metros sobre el nivel del mar.
2.Desde la calle Dr. Paliza tomamos la Reforma rumbo al norte y en su cruce con la calle Colosio (esquina de la Universidad de Sonora), marca 200 metros sobre el nivel del mar. Estos son 19 metros por debajo del nivel medido en la presa.
3.La misma calle Reforma, en el cruce con Boulevard Navarrete nos encontramos a 206 metros sobre el nivel del mar. Esto es enfrente del gimnasio de la Universidad de Sonora. Todavía a 13 metros debajo del nivel de la presa.
4.Si seguimos hacia el norte por la calle Reforma, en el cruce con Boulevard Luis Encinas vuelve a marcar 206 metros sobre el nivel del mar.
5.Por la misma calle Reforma, en el cruce con calle Veracruz, nos encontramos a 209 metros sobre el nivel del mar. Diez metros por debajo del nivel de la presa.
6.Por la calle Reforma, en el cruce con la calle Nogales, ahora Santiago Healy, estamos a 215 metros sobre el nivel del mar. Cuatro metros debajo del nivel reportado en la presa.
7.Por la calle Reforma, a 192 metros al norte del cruce con la José Carmelo se alcanza precisamente el mismo nivel encontrado en el vaso de la Presa: 219 metros sobre el nivel del mar
8.Cambiamos ahora de calle, pensemos en tomar el Boulevard Abelardo L. Rodríguez, rumbo a la salida a Nogales. Encontramos que la altura de 219 metros sobre el nivel del mar se alcanzan casi en el cruce con la calle Veracruz, frente a una gasolinera.
9.Si tomamos la calle Monte Verde, orientada en forma paralela a la calle Reforma, encontramos que el nivel de la presa se encuentra a un lado del Mercado Número 2, cerca de la calle José María Mendoza.
10.Tomando la calle Olivares hacia el norte encontramos los 219 metros sobre el nivel del mar a casi 2 kilómetros hacia el norte del cruce con el Boulevard Luis Encinas.
¿Qué ocurre en la margen sur del río Sonora?
11.Al sur del vado del río, la colonia Praderas se encuentra a 199 metros sobre el nivel del mar. Veinte por debajo del nivel marcado en la presa.
12.La colonia Nacameri está a 197 metros sobre el nivel del mar. Veintidós metros debajo del nivel de la presa.
13.La colonia San Ángel se encuentra a 198 metros sobre el nivel del mar. Veintiuno por debajo del nivel de la presa.
14.Gran parte de la colonia El Apache está a 197 metros sobre el nivel del mar.
15.Tomando por el camino del Seri, se baja desde 193 metros sobre el nivel del mar, hasta 189 metros sobre el nivel del mar.
16.La colonia Los Lagos está a 190 metros sobre el nivel del mar. Veintinueve metros por debajo del nivel marcado para la presa.
17.La colonia Las Quintas y la Colonia Fuentes del Mezquital, se encuentran a 195 metros sobre el nivel del mar. Veinticuatro por debajo de la presa.
Estos 17 puntos considerados indican que es preferible una política de planeación en la que se nos proteja sobre la base de prevenir escenarios de niveles catastróficos, poco probables, pero que no son de probabilidad cero.
(continuación del programa del 18 de agosto previo)
IV. ¿Por qué se inundaron las casas y comercios de las calles Galeana, Dr. Pesqueira y Boulevard Centenario?


Conviene establecer que en los sitios en que la calle Galeana cruza el vado del río, la altura sobre el nivel del mar es de 196 metros.
A la altura del Boulevard Serna se incrementa a 198 metros sobre el nivel del mar y a 275 metros al norte del Serna, la altura de la calle Galeana sobre el nivel del mar es de 200 metros. Cuatro metros más que en el vado del río.

La calle Galeana, en su cruce con la calle Tehuantepec alcanza una altura de 202 metros sobre el nivel del mar. Lo mismo ocurre en su cruce con la calle Dr. Paliza, cerca de la catedral de la ciudad de Hermosillo.
Este incremento de altura respecto al vado del río se revierte enseguida, pues en el cruce de la calle Galeana con Boulevard Centenario la altura sobre el nivel del mar es de 201 metros.

En el cruce de la calle Galeana con la calle Dr. Pesqueira tenemos de nuevo 202 metros sobre el nivel del mar. De allí en adelante, caminando siempre hacia el norte, todo es cuesta arriba, hasta alcanzar en el centro de las artes de la UNISON, en la calle Colosio 206 metros sobre el nivel del mar.
Entonces tenemos una cuenca pequeña que capta agua de lluvia y la canaliza por la calle Dr. Pesqueira y por el mismo Boulevard Centenario rumbo al poniente, hacia la calle Reforma y no hacia el vado del río. Una cuenca es el territorio en el que el agua de lluvia lleva a un mismo arroyo o río.


El problema reside en que esa conducción es muy lenta y en que se trata del agua captada en todo el centro de la ciudad, más la que baja por la falda norte del cerro de la Campana.

Para demostrar que efectivamente ése es el caso, tomemos ahora la calle Yáñez como referencia. En su cruce con el Boulevard Luis Encinas (o Blvd. Transversal) hay una altura de 210 metros sobre el nivel del mar.
Avanzando hacia el sur por la calle Yáñez, en su cruce con la calle Monterrey la altura sobre el nivel del mar es de 208 metros. Cuando se llega a la calle Serdán, esa altura ya ha disminuido un metro, lo mismo ocurre en el cruce de las calles Yáñez y No Reelección, después sigue la falda del cerro de la Campana.
La conclusión es que el agua que llueve sobre el centro de la ciudad no tiende a alejarse del cerro de la Campana hacia el norte, sino que tiende a salir hacia el poniente, hacia la plaza Zaragoza y de allí al destino que ya mencionamos: la calle Reforma, en lugar del vado del río.
¿Con qué velocidad viaja el agua? Eso depende de la inclinación del terreno, de la fricción de la corriente de agua con el suelo y de la viscosidad de este líquido, sin considerar otros efectos físicos de importancia menor.
El agua que se encuentra en las calles Serdán y Rosales está a 208 metros sobre el nivel del mar y cae 2 metros desde allí hasta el cruce de calle Rosales y No Reelección, después cae 5 metros desde el cruce de Rosales y No Reelección hasta la calle Galeana. Esto último ocurre en una distancia de 350 metros.
Usando fórmulas de las matemáticas para medir la inclinación, o pendiente en palabras de los matemáticos, sabemos que es un número que resulta más de tres veces menor que el del tramo que va desde el centro de la ciudad hasta la calle Galeana, debido a que el agua recorre más distancia y baja menos altura respecto al nivel del mar. Dicho de otra forma ¡El agua baja rápidamente y casi se queda estancada!
V. Un escenario catastrófico, poco probable, como premisa para estudiar el riesgo de inundación en Hermosillo
Regresando al documento desarrollado por IMPLAN en el año 2006, cabe afirmar que la calidad del mapa disponible en ese documento no es técnicamente buena, porque no dibuja adecuadamente las curvas de nivel del terreno de la ciudad, razón por la cual nos dimos a la tarea de medir las alturas sobre el nivel del mar en la ciudad de Hermosillo, pensando en el siguiente escenario catastrófico, pero improbable:
1.Supongamos lluvias similares a las ocurridas en el área de Empalme y Guaymas los días 2 y 3 de septiembre de 2009 como parte de los efectos del huracán Jimena.
2.Supongamos, además, que eso ocurre después de lluvias de julio y agosto correspondientes a los picos más altos de precipitaciones en la cuenca del Río Sonora, tal que están a su máxima capacidad las presas Rodolfo Félix Valdéz (llamada también del molinito) y Abelardo L. Rodríguez, así como la gran cantidad de pequeños represos ubicados en los arroyos afluentes del Río Sonora. Se le llama afluentes a los ríos más pequeños, o arroyos, que aportan su agua a otro más caudaloso.
¿Cuál es la consecuencia probable en este escenario?
Descontrol en el manejo de las avenidas sobre la presa del molinito y posible descontrol en el manejo de la presa Abelardo L. Rodríguez, cuya capacidad ya no es de 250 millones de metros cúbicos debido a que se encuentra azolvada, es decir, llena de tierra después de décadas de recibir las avenidas de los ríos San Miguel y Sonora.
VI. ¿Qué efectos puede producir sobre la ciudad de Hermosillo la imposibilidad de controlar el desfogue de la presa Abelardo L. Rodríguez?
Para tener una respuesta es necesario invertir en la investigación necesaria para estudiar, mediante cálculos teóricos y mediante laboratorios con sistemas de maquetas construidas a escala, cuál puede ser la conducta del agua cuando se presentan diversos volúmenes de paso de agua a través del vertedor.
Se requiere revisar periódicamente las condiciones del bordo de la presa para detectar la presencia de posibles grietas y la situación general de la resistencia del mismo.
Mientras tanto, algunos datos de la altura sobre el nivel del mar son sumamente preocupantes, como se aprecia a través de los siguientes datos que tomamos del servicio gratuito de Google Earth, con las limitaciones asociadas a esa gratuidad.
1.En el vaso de la Presa Abelardo Rodríguez marca 219 metros sobre el nivel del mar.
2.Desde la calle Dr. Paliza tomamos la Reforma rumbo al norte y en su cruce con la calle Colosio (esquina de la Universidad de Sonora), marca 200 metros sobre el nivel del mar. Estos son 19 metros por debajo del nivel medido en la presa.
3.La misma calle Reforma, en el cruce con Boulevard Navarrete nos encontramos a 206 metros sobre el nivel del mar. Esto es enfrente del gimnasio de la Universidad de Sonora. Todavía a 13 metros debajo del nivel de la presa.
4.Si seguimos hacia el norte por la calle Reforma, en el cruce con Boulevard Luis Encinas vuelve a marcar 206 metros sobre el nivel del mar.
5.Por la misma calle Reforma, en el cruce con calle Veracruz, nos encontramos a 209 metros sobre el nivel del mar. Diez metros por debajo del nivel de la presa.
6.Por la calle Reforma, en el cruce con la calle Nogales, ahora Santiago Healy, estamos a 215 metros sobre el nivel del mar. Cuatro metros debajo del nivel reportado en la presa.
7.Por la calle Reforma, a 192 metros al norte del cruce con la José Carmelo se alcanza precisamente el mismo nivel encontrado en el vaso de la Presa: 219 metros sobre el nivel del mar
8.Cambiamos ahora de calle, pensemos en tomar el Boulevard Abelardo L. Rodríguez, rumbo a la salida a Nogales. Encontramos que la altura de 219 metros sobre el nivel del mar se alcanzan casi en el cruce con la calle Veracruz, frente a una gasolinera.
9.Si tomamos la calle Monte Verde, orientada en forma paralela a la calle Reforma, encontramos que el nivel de la presa se encuentra a un lado del Mercado Número 2, cerca de la calle José María Mendoza.
10.Tomando la calle Olivares hacia el norte encontramos los 219 metros sobre el nivel del mar a casi 2 kilómetros hacia el norte del cruce con el Boulevard Luis Encinas.
¿Qué ocurre en la margen sur del río Sonora?
11.Al sur del vado del río, la colonia Praderas se encuentra a 199 metros sobre el nivel del mar. Veinte por debajo del nivel marcado en la presa.
12.La colonia Nacameri está a 197 metros sobre el nivel del mar. Veintidós metros debajo del nivel de la presa.
13.La colonia San Ángel se encuentra a 198 metros sobre el nivel del mar. Veintiuno por debajo del nivel de la presa.
14.Gran parte de la colonia El Apache está a 197 metros sobre el nivel del mar.
15.Tomando por el camino del Seri, se baja desde 193 metros sobre el nivel del mar, hasta 189 metros sobre el nivel del mar.
16.La colonia Los Lagos está a 190 metros sobre el nivel del mar. Veintinueve metros por debajo del nivel marcado para la presa.
17.La colonia Las Quintas y la Colonia Fuentes del Mezquital, se encuentran a 195 metros sobre el nivel del mar. Veinticuatro por debajo de la presa.
Estos 17 puntos considerados indican que es preferible una política de planeación en la que se nos proteja sobre la base de prevenir escenarios de niveles catastróficos, poco probables, pero que no son de probabilidad cero.
miércoles, 18 de agosto de 2010
Las lluvias copiosas sobre Hermosillo obligan a la autoridad a planear para protegernos con base en la prevención de escenarios catastróficos (Vox Pop
I. ¿Qué significan los reportes de lluvia en milímetros?
El jueves 29 de julio de 2010, entre las 3:30 y las 6:00 de la tarde llovió sobre la ciudad de Hermosillo, Sonora, una precipitación de más de 87 milímetros. Es decir, el agua de lluvia que cae se recibe en un aparato diseñado de modo que recopila el agua para colocarla en un cilindro en el cual se mide el nivel del agua. Asi se determina a cuánto asciende la precipitación. La llovizna posterior haría que la medida pasara a ser de más de 103 milímetros de lluvia. ¿Qué significa esto?
Cuando se dice que ha llovido un milímetro se refieren a que la cantidad de agua sobre una superficie horizontal de un metro cuadrado se levanta 1 milímetro de altura. Para conocer a cuánto asciende el volumen de agua por cada metro cuadrado, basta tener presente que el área de un metro cuadrado equivale a 10 mil centímetros cuadrados y que multiplicados por la altura, que en este caso es de un milímetro, es decir, una décima de centímetro, resulta que el volumen que buscamos son mil centímetros cúbicos, es decir, un litro de agua.

Cuando nos dicen que la lluvia ha sido de 20 milímetros, significa que han caído 20 litros de agua por cada metro cuadrado. Entonces, el 29 de julio de 2010 cayeron sobre Hermosillo más de 103 litros de agua por cada metro cuadrado.


Si alguien de nuestros escuchas vive en una casa de interés social, con 150 metros cuadrados de construcción más terreno, resulta que sobre su vivienda cayeron 15 450 litros de agua desde la 3:30 de la tarde hasta la mañana del día 30 de julio de 2010. ¿Cómo nos podemos imaginar esta cantidad de agua?
Para imaginarnos los 15 450 litros de agua es suficiente con recordar que un tinaco grande, de los que se usan para almacenar agua durante las ocho horas que nos proporcionan agua, tiene una capacidad de mil litros. Es decir, sobre cada vivienda de tamaño promedio de la ciudad de Hermosillo, llovió una cantidad de agua equivalente a 15 tinacos grandes completos, más la mitad de otro de ese tamaño.

Si aceptamos que cada familia consume, en promedio, la mitad de un tinaco grande de agua al día, encontraremos que llovió, sobre cada casa de interés social, el agua suficiente para el consumo de 31 días.
Si aproximamos el plano de la ciudad de Hermosillo mediante un polígono irregular de 90 kilómetros cuadrados, resulta que la lluvia proporcionó más de 9.3 millones de metros cúbicos de agua. Casi el doble de lo captado por la presa Abelardo L. Rodríguez como consecuencia de una avenida del río San Miguel que fue calificada como gigantesca.

Quienes vivimos esta lluvia del jueves 29 de julio por la tarde aprendimos que la ciudad de Hermosillo no está preparada para eso. Como ejemplo, mostraremos en el blog de este programa diez fotografías tomadas en la zona de las calles Galeana y Boulevard Centenario, a menos de 200 metros de la catedral de Hermosillo.
Aquí explicaremos a qué se debió eso y cuáles son los riesgos que corremos en esta ciudad en la que las autoridades municipales y estatales sí saben el peligro en que nos encontramos, pero no actúan en consecuencia.
II. Un plan que no ofreció resultados positivos, como lo prueba la lluvia copiosa del 29 de julio de 2010.
En la dirección de Internet que será publicada en el blog de este programa se encuentra un documento que se llama: Programa de Desarrollo Urbano 2006-2010, desarrollado por el Instituto Municipal de Desarrollo Urbano, fechado en agosto de 2006 y citando como domicilio Dr. Aguilar No. 17 entre Galeana y Comonfort, justamente en la zona en que se registraron las fotos de la inundación a que nos estamos refiriendo. Sus teléfonos también serán publicado en el blog, son: 213-57-74 y 213-64-57.
Fuente: http://www.implanhermosillo.gob.mx/pdu.html
Lo interesante es que en la página 25 del primer capítulo del documento que citamos, se afirma lo siguiente acerca de la ciudad de Hermosillo: “Se ubican zonas de inundación hacia el norte y noreste de la Presa Abelardo L. Rodríguez y en los márgenes del Río Sonora al Poniente de la ciudad, que se presentarían en caso de avenidas extraordinarias.” Cabe aclarar que el documento tiene un error en este punto, pues revisando el mapa, debería decir noroeste.
Enseguida presentan un mapa a colores en el que pintan de color oscuro la zona de presunta inundación, misma que incluye todo el centro de la ciudad, la zona de la Universidad de Sonora y casi todas las colonias que se encuentran al poniente. Todas las colonias de los márgenes del vado del río, así como otras que serán mencionadas más adelante en este programa, que forman parte de las 46 colonias inundadas que reportó el diario El Imparcial en su edición del 30 de julio de 2010.
Fuente: http://www.elimparcial.com/EdicionImpresa/EjemplaresAnteriores/BusquedaEjemplares.asp?Fecha=30/7/2010&seccion=1&subseccion=1&ppal=s
En el documento del Instituto Municipal de Desarrollo Urbano se describen las zonas hidráulicas de Hermosillo y se propone un plan de desagües del agua de lluvia. Si intentaron realizarlo y terminarlo en el periodo del presidente municipal anterior, ahora está claro que la infraestructura existente no fue suficiente.
En el mismo documento se menciona que existe un sistema de dos presas para prevenir las avenidas. El problema es que este presunto sistema representa un espejismo que debería ser analizado con datos estadísticos.
III. Un criterio para atender la seguridad y la calidad de vida de la población
Cuando se habla de datos estadísticos en diseño de ciudades, edificios y casas habitación, es incorrecto prevenir únicamente situaciones promedio, es decir, conjuntos de circunstancias que ocurren de forma cotidiana.
Sostenemos que lo correcto es encontrar cuáles son las situaciones más extremas, aunque sean improbables y tomar decisiones para prevenir esas situaciones extremas.

Un ejemplo se puede tomar a partir de las exigencias que se implantan, a través de reglamentos, para construir previendo sismos de 6, 7 u 8 grados Richter. Considerando que en Hermosillo no hay registro de temblores de gran magnitud, la prevención con base en situaciones promedio sería optar por no considerar análisis sísmicos para otorgar permisos de construcción.
En cambio, tomar prevenciones para cuidar a la población de situaciones extremas sería exigir condiciones de construcción adecuadas para soportar sismos de 8 grados Richter en Hermosillo.
A manera de ejemplo, conviene informar que los segundos pisos de la ciudad de México, construidos durante la gestión de Andrés Manuel López Obrador, se planearon con límites de resistencia en los que pueden soportar un sismo de 8 grados Richter durante dos minutos, con los segundos pisos llenos de trailers cargados.



Actuar con base en situaciones promedio equivale a las siguientes conductas individuales:
No ponerse el cinturón de seguridad, al fin que nunca chocamos;
no comprar seguro para el automóvil, al fin que no chocamos porque somos cuidadosos para conducir;
no tramitar nuestra credencial de seguridad social, al fin que somos muy saludables y nunca nos enfermamos.
El jueves 29 de julio de 2010, entre las 3:30 y las 6:00 de la tarde llovió sobre la ciudad de Hermosillo, Sonora, una precipitación de más de 87 milímetros. Es decir, el agua de lluvia que cae se recibe en un aparato diseñado de modo que recopila el agua para colocarla en un cilindro en el cual se mide el nivel del agua. Asi se determina a cuánto asciende la precipitación. La llovizna posterior haría que la medida pasara a ser de más de 103 milímetros de lluvia. ¿Qué significa esto?
Cuando se dice que ha llovido un milímetro se refieren a que la cantidad de agua sobre una superficie horizontal de un metro cuadrado se levanta 1 milímetro de altura. Para conocer a cuánto asciende el volumen de agua por cada metro cuadrado, basta tener presente que el área de un metro cuadrado equivale a 10 mil centímetros cuadrados y que multiplicados por la altura, que en este caso es de un milímetro, es decir, una décima de centímetro, resulta que el volumen que buscamos son mil centímetros cúbicos, es decir, un litro de agua.

Cuando nos dicen que la lluvia ha sido de 20 milímetros, significa que han caído 20 litros de agua por cada metro cuadrado. Entonces, el 29 de julio de 2010 cayeron sobre Hermosillo más de 103 litros de agua por cada metro cuadrado.


Si alguien de nuestros escuchas vive en una casa de interés social, con 150 metros cuadrados de construcción más terreno, resulta que sobre su vivienda cayeron 15 450 litros de agua desde la 3:30 de la tarde hasta la mañana del día 30 de julio de 2010. ¿Cómo nos podemos imaginar esta cantidad de agua?
Para imaginarnos los 15 450 litros de agua es suficiente con recordar que un tinaco grande, de los que se usan para almacenar agua durante las ocho horas que nos proporcionan agua, tiene una capacidad de mil litros. Es decir, sobre cada vivienda de tamaño promedio de la ciudad de Hermosillo, llovió una cantidad de agua equivalente a 15 tinacos grandes completos, más la mitad de otro de ese tamaño.

Si aceptamos que cada familia consume, en promedio, la mitad de un tinaco grande de agua al día, encontraremos que llovió, sobre cada casa de interés social, el agua suficiente para el consumo de 31 días.
Si aproximamos el plano de la ciudad de Hermosillo mediante un polígono irregular de 90 kilómetros cuadrados, resulta que la lluvia proporcionó más de 9.3 millones de metros cúbicos de agua. Casi el doble de lo captado por la presa Abelardo L. Rodríguez como consecuencia de una avenida del río San Miguel que fue calificada como gigantesca.

Quienes vivimos esta lluvia del jueves 29 de julio por la tarde aprendimos que la ciudad de Hermosillo no está preparada para eso. Como ejemplo, mostraremos en el blog de este programa diez fotografías tomadas en la zona de las calles Galeana y Boulevard Centenario, a menos de 200 metros de la catedral de Hermosillo.
Aquí explicaremos a qué se debió eso y cuáles son los riesgos que corremos en esta ciudad en la que las autoridades municipales y estatales sí saben el peligro en que nos encontramos, pero no actúan en consecuencia.
II. Un plan que no ofreció resultados positivos, como lo prueba la lluvia copiosa del 29 de julio de 2010.
En la dirección de Internet que será publicada en el blog de este programa se encuentra un documento que se llama: Programa de Desarrollo Urbano 2006-2010, desarrollado por el Instituto Municipal de Desarrollo Urbano, fechado en agosto de 2006 y citando como domicilio Dr. Aguilar No. 17 entre Galeana y Comonfort, justamente en la zona en que se registraron las fotos de la inundación a que nos estamos refiriendo. Sus teléfonos también serán publicado en el blog, son: 213-57-74 y 213-64-57.
Fuente: http://www.implanhermosillo.gob.mx/pdu.html
Lo interesante es que en la página 25 del primer capítulo del documento que citamos, se afirma lo siguiente acerca de la ciudad de Hermosillo: “Se ubican zonas de inundación hacia el norte y noreste de la Presa Abelardo L. Rodríguez y en los márgenes del Río Sonora al Poniente de la ciudad, que se presentarían en caso de avenidas extraordinarias.” Cabe aclarar que el documento tiene un error en este punto, pues revisando el mapa, debería decir noroeste.
Enseguida presentan un mapa a colores en el que pintan de color oscuro la zona de presunta inundación, misma que incluye todo el centro de la ciudad, la zona de la Universidad de Sonora y casi todas las colonias que se encuentran al poniente. Todas las colonias de los márgenes del vado del río, así como otras que serán mencionadas más adelante en este programa, que forman parte de las 46 colonias inundadas que reportó el diario El Imparcial en su edición del 30 de julio de 2010.
Fuente: http://www.elimparcial.com/EdicionImpresa/EjemplaresAnteriores/BusquedaEjemplares.asp?Fecha=30/7/2010&seccion=1&subseccion=1&ppal=s
En el documento del Instituto Municipal de Desarrollo Urbano se describen las zonas hidráulicas de Hermosillo y se propone un plan de desagües del agua de lluvia. Si intentaron realizarlo y terminarlo en el periodo del presidente municipal anterior, ahora está claro que la infraestructura existente no fue suficiente.
En el mismo documento se menciona que existe un sistema de dos presas para prevenir las avenidas. El problema es que este presunto sistema representa un espejismo que debería ser analizado con datos estadísticos.
III. Un criterio para atender la seguridad y la calidad de vida de la población
Cuando se habla de datos estadísticos en diseño de ciudades, edificios y casas habitación, es incorrecto prevenir únicamente situaciones promedio, es decir, conjuntos de circunstancias que ocurren de forma cotidiana.
Sostenemos que lo correcto es encontrar cuáles son las situaciones más extremas, aunque sean improbables y tomar decisiones para prevenir esas situaciones extremas.

Un ejemplo se puede tomar a partir de las exigencias que se implantan, a través de reglamentos, para construir previendo sismos de 6, 7 u 8 grados Richter. Considerando que en Hermosillo no hay registro de temblores de gran magnitud, la prevención con base en situaciones promedio sería optar por no considerar análisis sísmicos para otorgar permisos de construcción.
En cambio, tomar prevenciones para cuidar a la población de situaciones extremas sería exigir condiciones de construcción adecuadas para soportar sismos de 8 grados Richter en Hermosillo.
A manera de ejemplo, conviene informar que los segundos pisos de la ciudad de México, construidos durante la gestión de Andrés Manuel López Obrador, se planearon con límites de resistencia en los que pueden soportar un sismo de 8 grados Richter durante dos minutos, con los segundos pisos llenos de trailers cargados.



Actuar con base en situaciones promedio equivale a las siguientes conductas individuales:
No ponerse el cinturón de seguridad, al fin que nunca chocamos;
no comprar seguro para el automóvil, al fin que no chocamos porque somos cuidadosos para conducir;
no tramitar nuestra credencial de seguridad social, al fin que somos muy saludables y nunca nos enfermamos.
Actualidades Científicas (Vox Populi de la Ciencia, Radio Bemba) 18 de agosto de 2010
Es posible predecir el riesgo de ataques cardiacos escuchando el corazón. Se trata de una mejora que supera el uso del estetoscopio.
Sean Collins, del Centro Académico de Atención a la Salud, de la Universidad de Cincinnatti, reporta en un artículo de la revista American Journal of Emergency el desarrollo de un sistema que les permite detectar potenciales ataques al corazón mediante el ruido que hace este órgano al palpitar.
El estudio involucra el análisis de datos que fueron procesados con un sistema cuyas siglas son HEARD-IT por su nombre en inglés. Las pruebas se condujeron en nueve sitios distintos desde marzo hasta octubre de 2006 y se ha concluido que proporcionan un diagnóstico más preciso mediante el uso de algo que llaman cardiografía acústica.
Esta cardiografía consiste en buscar y hacer un seguimiento cuidadoso de un sonido bien conocido por los cardiólogos, el llamado sonido S3, que es diferente de los dos sonidos comunes en un corazón sano y que se les llama sonidos S1 y S2. El sistema más elemental es el estetoscopio, inventado en 1819 por el médico francés René Théophile Hyacinthe Laënnec y mejorado con las investigaciones de Josef Skoda en 1839.

El estetoscopio consta de dos tubos de goma que terminan en sendos audífonos adaptados al oído. Estos tubos se enlazan con otro que contiene un diafragma y una campana para amplificar los sonidos de auscultación.

El uso del estetoscopio lleva, entre otros propósitos, el objetivo de detectar la posible presencia del sonido S3 en los pacientes que son auscultados, pero la frecuencia baja del mismo y las limitaciones del mismo estetoscopio hacen difícil su detección con plena seguridad.
El uso de los nuevos aparatos mejora hasta en 70% la detección de pacientes que están en riesgo alto de un ataque cardiaco y se espera que con su aplicación se puede ganar tiempo para atender al paciente antes de que el peligro para su salud se acerque a situaciones incontrolables.
No en todos los casos es motivo de alarma la detección de este sonido S3, pues a veces se detecta en la juventud y en algunos atletas entrenados, así como en algunos casos de embarazo. Lo importante para los médicos experimentados es cuando aparece posteriormente, de modo que la experiencia del especialista resulta fundamental.
II. Un experimento con ratas de laboratorio permite determinar que la tendencia a engordar reside en el cerebro aunque se lleve la misma dieta.
Tamas Horvath, profesor de neurobiología, ginecología y obstetricia de la Escuela de Medicina de la Universidad de Yale, describe el experimento y las conclusiones en un artículo publicado en los Proceedings of the National Academy of Sciences. Una publicación científica que aparece periódicamente.
Primero formaron dos grupos de ratas: uno con tendencia a acumular grasa y otro grupo sin esa característica. Al primero se le llamó el grupo vulnerable a los alimentos que producen obesidad. Procedieron a alimentarlos de la misma forma y encontraron que la diferencia entre ambos grupos de ratas se encuentra en una región del cerebro desde la cual parte una señal que avisa cuando el alimento ingerido es suficiente. Este centro del cerebro trabaja más lento en las ratas con propensión a la obesidad.

Los investigadores pudieron observar que esa región del cerebro presenta inflamaciones frecuentes en los casos de las ratas con tendencia a engordar, mientras que en las ratas que no tienden a engordar tales inflamaciones no se presentan.
Los investigadores concluyen que la forma en que se conectan las neuronas del cerebro, desde que se encuentra el feto en el vientre materno, juega un papel determinante en la vulnerabilidad o la resistencia a engordar.

El estudio fue respaldado por el Instituto Nacional de Salud y la Asociación Estadounidense contra la Diabetes. Los autores de la Universidad de Yale son: Beatrix Sarman, Peter Sotonyi, Marya Shanabrough, Erzsebet Borok y Sabrina Diano. También participaron investigadores de la Universidad Monash, la Universidad de Cincinnati, el Instituto Alemán de Nutrición Humana de Potsdam-Rehbrücke, el Departamento de Asuntos de Veteranos de Nueva Jersey, el Sistema de Cuidados a la Salud y la Universidad de Medicina y Odontología de Nueva Jersey.
Sean Collins, del Centro Académico de Atención a la Salud, de la Universidad de Cincinnatti, reporta en un artículo de la revista American Journal of Emergency el desarrollo de un sistema que les permite detectar potenciales ataques al corazón mediante el ruido que hace este órgano al palpitar.
El estudio involucra el análisis de datos que fueron procesados con un sistema cuyas siglas son HEARD-IT por su nombre en inglés. Las pruebas se condujeron en nueve sitios distintos desde marzo hasta octubre de 2006 y se ha concluido que proporcionan un diagnóstico más preciso mediante el uso de algo que llaman cardiografía acústica.
Esta cardiografía consiste en buscar y hacer un seguimiento cuidadoso de un sonido bien conocido por los cardiólogos, el llamado sonido S3, que es diferente de los dos sonidos comunes en un corazón sano y que se les llama sonidos S1 y S2. El sistema más elemental es el estetoscopio, inventado en 1819 por el médico francés René Théophile Hyacinthe Laënnec y mejorado con las investigaciones de Josef Skoda en 1839.

El estetoscopio consta de dos tubos de goma que terminan en sendos audífonos adaptados al oído. Estos tubos se enlazan con otro que contiene un diafragma y una campana para amplificar los sonidos de auscultación.

El uso del estetoscopio lleva, entre otros propósitos, el objetivo de detectar la posible presencia del sonido S3 en los pacientes que son auscultados, pero la frecuencia baja del mismo y las limitaciones del mismo estetoscopio hacen difícil su detección con plena seguridad.
El uso de los nuevos aparatos mejora hasta en 70% la detección de pacientes que están en riesgo alto de un ataque cardiaco y se espera que con su aplicación se puede ganar tiempo para atender al paciente antes de que el peligro para su salud se acerque a situaciones incontrolables.
No en todos los casos es motivo de alarma la detección de este sonido S3, pues a veces se detecta en la juventud y en algunos atletas entrenados, así como en algunos casos de embarazo. Lo importante para los médicos experimentados es cuando aparece posteriormente, de modo que la experiencia del especialista resulta fundamental.
II. Un experimento con ratas de laboratorio permite determinar que la tendencia a engordar reside en el cerebro aunque se lleve la misma dieta.
Tamas Horvath, profesor de neurobiología, ginecología y obstetricia de la Escuela de Medicina de la Universidad de Yale, describe el experimento y las conclusiones en un artículo publicado en los Proceedings of the National Academy of Sciences. Una publicación científica que aparece periódicamente.
Primero formaron dos grupos de ratas: uno con tendencia a acumular grasa y otro grupo sin esa característica. Al primero se le llamó el grupo vulnerable a los alimentos que producen obesidad. Procedieron a alimentarlos de la misma forma y encontraron que la diferencia entre ambos grupos de ratas se encuentra en una región del cerebro desde la cual parte una señal que avisa cuando el alimento ingerido es suficiente. Este centro del cerebro trabaja más lento en las ratas con propensión a la obesidad.

Los investigadores pudieron observar que esa región del cerebro presenta inflamaciones frecuentes en los casos de las ratas con tendencia a engordar, mientras que en las ratas que no tienden a engordar tales inflamaciones no se presentan.
Los investigadores concluyen que la forma en que se conectan las neuronas del cerebro, desde que se encuentra el feto en el vientre materno, juega un papel determinante en la vulnerabilidad o la resistencia a engordar.

El estudio fue respaldado por el Instituto Nacional de Salud y la Asociación Estadounidense contra la Diabetes. Los autores de la Universidad de Yale son: Beatrix Sarman, Peter Sotonyi, Marya Shanabrough, Erzsebet Borok y Sabrina Diano. También participaron investigadores de la Universidad Monash, la Universidad de Cincinnati, el Instituto Alemán de Nutrición Humana de Potsdam-Rehbrücke, el Departamento de Asuntos de Veteranos de Nueva Jersey, el Sistema de Cuidados a la Salud y la Universidad de Medicina y Odontología de Nueva Jersey.
jueves, 15 de julio de 2010
¿Es moral dedicar esfuerzos científicos al armamentismo? (Vox Populi de la Ciencia, Radio Bemba) 14 de julio de 2010
En su capítulo de libro, “Los Aspectos Éticos de la Ciencia Moderna”, Hugo Aréchiga nos plantea que:
“Dos corrientes han impulsado a la ciencia desde su aparición como fuerza social. Una, la motivación inconsciente, particularmente desarrollada en algunos individuos, de avanzar hacia lo desconocido; de plantear nuevos problemas, y de encontrar nuevas soluciones; otra, la búsqueda del bienestar derivado de los productos del conocimiento.”
Vamos a prestar especial atención a la segunda motivación, con interés particular en sus aplicaciones militares. El problema es el siguiente: habiendo tantas necesidades humanas, especialmente la pobreza, el hambre, la enfermedad y la gente sin acceso a educación y a los beneficios de los productos del trabajo, ¿es moral dedicar esfuerzos científicos al desarrollo de armas cada vez más destructivas y sofisticadas?
La revisión del libro: “El Papel de la Ética en la Investigación Científica y la Educación Superior”, coordinado por Martín Aluja y Andrea Birke, editado por el Fondo de Cultura Económica y la Academia Mexicana de Ciencias, no contiene una sola mención de la moralidad, o inmoralidad, del esfuerzo científico dedicado a asuntos militares.
A pesar de que 25 autores contribuyeron al contenido del libro, nadie se ocupó de la moralidad del trabajo científico en asuntos militares. En especial, Hugo Aréchiga se acercó ligeramente al tema cuando abordó el principio de “No atentar contra los intereses de la sociedad”, pero le dedicó menos de una página y abordó temas como: el daño ecológico, los nexos comerciales por encima de los académicos, las donaciones de empresas a científicos, para cerrar con la fabricación de datos, su falsificación y el plagio.
Aunque no se mencione, el trabajo científico en asuntos militares es un hecho conocido, por ejemplo, en octubre de 1941, cuando los Estados Unidos aún no entraba en la Segunda Guerra Mundial, se publicó en la revista American Journal of Physics un artículo intitulado “Entrenamiento de Físicos para las Industrias de Defensa”, el autor era Irvin H. Solt, de la Oficina de Educación de los Estados Unidos, y explicaba que la Ley Número 146, aprobada por el Congreso de ese país el 1 de julio de 1941, contenía un programa con 17.5 millones de dólares para cursos de ingenieros, químicos, físicos y supervisores en las industrias de guerra. Cuando esa ley fue aprobada, faltaban todavía 160 días para que Japón atacara Pearl Harbor, lo cual ocurrió el 7 de diciembre de 1941 y dio el motivo para la entrada de los Estados Unidos a la Segunda Guerra Mundial.
En el mismo sentido, la misma revista publicó en diciembre de 1942 una nota de Charles Morse, de la misma Oficina de Educación de los Estados Unidos, en la que se quejaba de la cantidad de jóvenes que se graduaban en la High School, pero luego no iban a matricularse en los College. La nota se titulaba: “High Scool Physics and the War”, que podemos traducir como “El Bachillerato y la Guerra.”
En ese ambiente se formaron los jóvenes que en 1962 tenían del orden de 40 años de edad y habían alcanzado un grado de doctor en ciencias y el resultado es bien conocido ahora: Los científicos de todos los países desarrollados estuvieron plenamente dispuestos a dedicar su trabajo a los intereses militares, aún cuando la guerra ya había terminado.
El 6 de febrero de 1986, en una conferencia en Ixtapa, en México, Gabriel García Márquez dictó una plática que llamó: El cataclismo de Damocles. En ella reflejó, con toda la categoría de su prosa, lo absurdo de la situación que se vivía entonces y que se sigue presentando en la actualidad. De ella tomamos algunos párrafos pero recomendamos la lectura directa de su artículo.

En el caso del párrafo anterior, entendemos la palabra prosa en el siguiente de los varios significados que le atribuye el diccionario en línea de la Real Academia Española: “Estructura o forma que toma naturalmente el lenguaje para expresar los conceptos, y no está sujeta, como el verso, a medida y cadencia determinadas.”
García Márquez escribió: “... el tremendo Apocalipsis cautivo en los silos de muerte de los países más ricos está malbaratando las posibilidades de una vida mejor para todos.” y basó su afirmación en datos como los siguientes:
“La UNICEF calculó en 1981 un programa para resolver los problemas esenciales de los 500 millones de niños más pobres del mundo, incluidas sus madres. Comprendía la asistencia sanitaria de base, la educación elemental, la mejora de las condiciones higiénicas, del abastecimiento de agua potable y de la alimentación. Todo esto parecía un sueño imposible de 100.000 millones de dólares. Sin embargo, ese es apenas el costo de 100 bombarderos estratégicos B-1B, y de menos de 7 000 cohetes Crucero, en cuya producción ha de invertir el gobierno de los Estados Unidos 21 200 millones de dólares.”

“En la salud, por ejemplo: con el costo de 10 portaviones nucleares Nimitz, de los 15 que van a fabricar los Estados Unidos antes del año 2000, podría realizarse un programa preventivo que protegiera en esos mismos 14 años a más de 1.000 millones de personas contra el paludismo, y evitara la muerte -sólo en África- de más de 14 millones de niños.”

“En la alimentación, por ejemplo: el año pasado había en el mundo, según cálculos de la FAO, unos 565 millones de personas con hambre. Su promedio calórico indispensable habría costado menos de 149 cohetes MX, de los 223 que serán emplazados en Europa Occidental. Con 27 de ellos podrían comprarse los equipos agrícolas necesarios para que los países pobres adquieran la suficiencia alimentaría en los próximos cuatro años. Ese programa, además, no alcanzaría a costar ni la novena parte del presupuesto militar soviético de 1982.”
Antes de continuar conviene explicar en qué sentido usa la palabra: “silos” García Márquez. Se refiere a los pozos que contienen el equipo electrónico, el combustible y los cohetes que transportan bombas nucleares. Además, se le llama “asistencia sanitaria de base” al conjunto de cuidados médicos, medicinas y vacunas fundamentales para prevenir enfermedades o curarlas si ya han aparecido. Finalmente, el “promedio calórico” es la cantidad de energía que requiere un organismo vivo para mantenerse y que tiene que ingerir a través del alimento.

“En la educación, por ejemplo: con sólo dos submarinos atómicos tridente, de los 25 que planea fabricar el gobierno actual de los Estados Unidos, o con una cantidad similar de los submarinos Typhoon que está construyendo la Unión Soviética, podría intentarse por fin la fantasía de la alfabetización mundial. Por otra parte, la construcción de las escuelas y la calificación de los maestros que harán falta al Tercer Mundo para atender las demandas adicionales de la educación en los 10 años por venir, podrían pagarse con el costo de 245 cohetes Tridente II, y aún quedarían sobrando 419 cohetes para el mismo incremento de la educación en los 15 años siguientes.”
Los comentarios de García Márquez en 1986 no fueron oídos por ninguno de los gobiernos de los países desarrollados. A manera de ejemplo, el gasto militar de los Estados Unidos pasó de 426 600 millones de dólares en ese año, a 535 900 millones de dólares en el año 2006.

Ésta es una forma de uso incorrecto de recursos económicos, que los Estados Unidos ya no pueden sostener, pues su déficit presupuestal anual es similar al gasto militar de cada año, como se verá en una gráfica que será publicada en el blog de este programa.

Además, hay dos agravantes recientes para el presupuesto del gobierno de los Estados Unidos:
1.El gasto de las guerras contra Irak, que según Joseph Stiglitz, premio nobel de economía, le costará en los próximos decenios al menos 3 mil millones de dólares cuando se agregue la manutención de las tropas heridas, accidentadas, o con secuelas de guerra.
2.El financiamiento otorgado a los banqueros para que salieran de su crisis en 2008 y 2009, lo cual se hizo con créditos en los que hipotecan el gasto del gobierno federal en los próximos años, pues en realidad, no tienen ese dinero.
Todos los países desarrollados tienen problemas similares ahora. Según informa Alejandro Nadal, en su artículo: La Tragedia Griega, publicado en el diario La Jornada el 24 de febrero de 2010, gran parte de la deuda actual de Grecia se gestó en el gasto militar de ese país, al adquirir, entre otros instrumentos de guerra, costosísimos aviones de combate.
En palabras de José Antonio de la Peña, Presidente de la Academia Mexicana de Ciencias en el año 2003, “Frecuentemente nos preguntamos si una acción está bien, si es buena, o por el contrario, si está mal.” para agregar más adelante que se trata de una “Tarea importante pero difícil. Finalmente, las normas morales cambian de una sociedad a otra y se modifican en el paso del tiempo: la sociedad puede obedecer diferentes normas y aceptar distintos valores de acuerdo con circunstancias o contextos diferentes.”
Fuente: Prologo al libro “Los Aspectos Éticos de la Ciencia Moderna”
A su vez, en las páginas 232 y 233 de su libro sobre Ética, Adolfo Sánchez Vázquez sostiene que han existido diferentes morales de clase. Mientras no se den las condiciones reales de una moral universal, válida para toda la sociedad, no puede existir un sistema de moral válido para todos los tiempos y todas las sociedades.
Afirma también que el hombre debe intervenir en la transformación de la sociedad porque, sin su intervención se abre la posibilidad de que el hombre no subsista como tal.
El tema del uso de la ciencia para fines militares se incrusta dentro de esta problemática.
“Dos corrientes han impulsado a la ciencia desde su aparición como fuerza social. Una, la motivación inconsciente, particularmente desarrollada en algunos individuos, de avanzar hacia lo desconocido; de plantear nuevos problemas, y de encontrar nuevas soluciones; otra, la búsqueda del bienestar derivado de los productos del conocimiento.”
Vamos a prestar especial atención a la segunda motivación, con interés particular en sus aplicaciones militares. El problema es el siguiente: habiendo tantas necesidades humanas, especialmente la pobreza, el hambre, la enfermedad y la gente sin acceso a educación y a los beneficios de los productos del trabajo, ¿es moral dedicar esfuerzos científicos al desarrollo de armas cada vez más destructivas y sofisticadas?
La revisión del libro: “El Papel de la Ética en la Investigación Científica y la Educación Superior”, coordinado por Martín Aluja y Andrea Birke, editado por el Fondo de Cultura Económica y la Academia Mexicana de Ciencias, no contiene una sola mención de la moralidad, o inmoralidad, del esfuerzo científico dedicado a asuntos militares.
A pesar de que 25 autores contribuyeron al contenido del libro, nadie se ocupó de la moralidad del trabajo científico en asuntos militares. En especial, Hugo Aréchiga se acercó ligeramente al tema cuando abordó el principio de “No atentar contra los intereses de la sociedad”, pero le dedicó menos de una página y abordó temas como: el daño ecológico, los nexos comerciales por encima de los académicos, las donaciones de empresas a científicos, para cerrar con la fabricación de datos, su falsificación y el plagio.
Aunque no se mencione, el trabajo científico en asuntos militares es un hecho conocido, por ejemplo, en octubre de 1941, cuando los Estados Unidos aún no entraba en la Segunda Guerra Mundial, se publicó en la revista American Journal of Physics un artículo intitulado “Entrenamiento de Físicos para las Industrias de Defensa”, el autor era Irvin H. Solt, de la Oficina de Educación de los Estados Unidos, y explicaba que la Ley Número 146, aprobada por el Congreso de ese país el 1 de julio de 1941, contenía un programa con 17.5 millones de dólares para cursos de ingenieros, químicos, físicos y supervisores en las industrias de guerra. Cuando esa ley fue aprobada, faltaban todavía 160 días para que Japón atacara Pearl Harbor, lo cual ocurrió el 7 de diciembre de 1941 y dio el motivo para la entrada de los Estados Unidos a la Segunda Guerra Mundial.
En el mismo sentido, la misma revista publicó en diciembre de 1942 una nota de Charles Morse, de la misma Oficina de Educación de los Estados Unidos, en la que se quejaba de la cantidad de jóvenes que se graduaban en la High School, pero luego no iban a matricularse en los College. La nota se titulaba: “High Scool Physics and the War”, que podemos traducir como “El Bachillerato y la Guerra.”
En ese ambiente se formaron los jóvenes que en 1962 tenían del orden de 40 años de edad y habían alcanzado un grado de doctor en ciencias y el resultado es bien conocido ahora: Los científicos de todos los países desarrollados estuvieron plenamente dispuestos a dedicar su trabajo a los intereses militares, aún cuando la guerra ya había terminado.
El 6 de febrero de 1986, en una conferencia en Ixtapa, en México, Gabriel García Márquez dictó una plática que llamó: El cataclismo de Damocles. En ella reflejó, con toda la categoría de su prosa, lo absurdo de la situación que se vivía entonces y que se sigue presentando en la actualidad. De ella tomamos algunos párrafos pero recomendamos la lectura directa de su artículo.

En el caso del párrafo anterior, entendemos la palabra prosa en el siguiente de los varios significados que le atribuye el diccionario en línea de la Real Academia Española: “Estructura o forma que toma naturalmente el lenguaje para expresar los conceptos, y no está sujeta, como el verso, a medida y cadencia determinadas.”
García Márquez escribió: “... el tremendo Apocalipsis cautivo en los silos de muerte de los países más ricos está malbaratando las posibilidades de una vida mejor para todos.” y basó su afirmación en datos como los siguientes:
“La UNICEF calculó en 1981 un programa para resolver los problemas esenciales de los 500 millones de niños más pobres del mundo, incluidas sus madres. Comprendía la asistencia sanitaria de base, la educación elemental, la mejora de las condiciones higiénicas, del abastecimiento de agua potable y de la alimentación. Todo esto parecía un sueño imposible de 100.000 millones de dólares. Sin embargo, ese es apenas el costo de 100 bombarderos estratégicos B-1B, y de menos de 7 000 cohetes Crucero, en cuya producción ha de invertir el gobierno de los Estados Unidos 21 200 millones de dólares.”

“En la salud, por ejemplo: con el costo de 10 portaviones nucleares Nimitz, de los 15 que van a fabricar los Estados Unidos antes del año 2000, podría realizarse un programa preventivo que protegiera en esos mismos 14 años a más de 1.000 millones de personas contra el paludismo, y evitara la muerte -sólo en África- de más de 14 millones de niños.”

“En la alimentación, por ejemplo: el año pasado había en el mundo, según cálculos de la FAO, unos 565 millones de personas con hambre. Su promedio calórico indispensable habría costado menos de 149 cohetes MX, de los 223 que serán emplazados en Europa Occidental. Con 27 de ellos podrían comprarse los equipos agrícolas necesarios para que los países pobres adquieran la suficiencia alimentaría en los próximos cuatro años. Ese programa, además, no alcanzaría a costar ni la novena parte del presupuesto militar soviético de 1982.”
Antes de continuar conviene explicar en qué sentido usa la palabra: “silos” García Márquez. Se refiere a los pozos que contienen el equipo electrónico, el combustible y los cohetes que transportan bombas nucleares. Además, se le llama “asistencia sanitaria de base” al conjunto de cuidados médicos, medicinas y vacunas fundamentales para prevenir enfermedades o curarlas si ya han aparecido. Finalmente, el “promedio calórico” es la cantidad de energía que requiere un organismo vivo para mantenerse y que tiene que ingerir a través del alimento.

“En la educación, por ejemplo: con sólo dos submarinos atómicos tridente, de los 25 que planea fabricar el gobierno actual de los Estados Unidos, o con una cantidad similar de los submarinos Typhoon que está construyendo la Unión Soviética, podría intentarse por fin la fantasía de la alfabetización mundial. Por otra parte, la construcción de las escuelas y la calificación de los maestros que harán falta al Tercer Mundo para atender las demandas adicionales de la educación en los 10 años por venir, podrían pagarse con el costo de 245 cohetes Tridente II, y aún quedarían sobrando 419 cohetes para el mismo incremento de la educación en los 15 años siguientes.”
Los comentarios de García Márquez en 1986 no fueron oídos por ninguno de los gobiernos de los países desarrollados. A manera de ejemplo, el gasto militar de los Estados Unidos pasó de 426 600 millones de dólares en ese año, a 535 900 millones de dólares en el año 2006.

Ésta es una forma de uso incorrecto de recursos económicos, que los Estados Unidos ya no pueden sostener, pues su déficit presupuestal anual es similar al gasto militar de cada año, como se verá en una gráfica que será publicada en el blog de este programa.

Además, hay dos agravantes recientes para el presupuesto del gobierno de los Estados Unidos:
1.El gasto de las guerras contra Irak, que según Joseph Stiglitz, premio nobel de economía, le costará en los próximos decenios al menos 3 mil millones de dólares cuando se agregue la manutención de las tropas heridas, accidentadas, o con secuelas de guerra.
2.El financiamiento otorgado a los banqueros para que salieran de su crisis en 2008 y 2009, lo cual se hizo con créditos en los que hipotecan el gasto del gobierno federal en los próximos años, pues en realidad, no tienen ese dinero.
Todos los países desarrollados tienen problemas similares ahora. Según informa Alejandro Nadal, en su artículo: La Tragedia Griega, publicado en el diario La Jornada el 24 de febrero de 2010, gran parte de la deuda actual de Grecia se gestó en el gasto militar de ese país, al adquirir, entre otros instrumentos de guerra, costosísimos aviones de combate.
En palabras de José Antonio de la Peña, Presidente de la Academia Mexicana de Ciencias en el año 2003, “Frecuentemente nos preguntamos si una acción está bien, si es buena, o por el contrario, si está mal.” para agregar más adelante que se trata de una “Tarea importante pero difícil. Finalmente, las normas morales cambian de una sociedad a otra y se modifican en el paso del tiempo: la sociedad puede obedecer diferentes normas y aceptar distintos valores de acuerdo con circunstancias o contextos diferentes.”
Fuente: Prologo al libro “Los Aspectos Éticos de la Ciencia Moderna”
A su vez, en las páginas 232 y 233 de su libro sobre Ética, Adolfo Sánchez Vázquez sostiene que han existido diferentes morales de clase. Mientras no se den las condiciones reales de una moral universal, válida para toda la sociedad, no puede existir un sistema de moral válido para todos los tiempos y todas las sociedades.
Afirma también que el hombre debe intervenir en la transformación de la sociedad porque, sin su intervención se abre la posibilidad de que el hombre no subsista como tal.
El tema del uso de la ciencia para fines militares se incrusta dentro de esta problemática.
La física en el ciclismo (Vox Populi de la Ciencia, Radio Bemba, 14 de julio 2010)
En esta ocasión presentaremos algunos aspectos de la física involucrada en la estrategia de las competencias de ciclismo de ruta. Éste se practica generalmente en carreteras y se trata de pruebas que duran varios días. Hemos seleccionado este tema porque en estas fechas se está llevando a cabo el torneo de ruta más famoso del mundo: el Tour de Francia (o vuelta a Francia), que se realiza en su 97a edición, desde el 3 hasta el 25 de julio de 2010. Son 20 días de competencia efectiva, con una etapa en cada una de ellos y dos días de descanso.
Al finalizar, los competidores habrán recorrido 3 642 kilómetros, habiendo partido desde Rotterdam, en Holanda, para terminar en París el 25 de julio. El sábado 3 de julio inició con una breve competencia, llamada prólogo, de 8 kilómetros y 900 metros dentro de la ciudad de Rotterdam, para partir al día siguiente hacia Bruselas, en Bélgica y entrar a territorio francés el miércoles 7 de julio.

En esta ocasión la competencia estará compuesta por 20 etapas, además del prólogo ya mencionado, 9 de ellas serán en terreno plano, 6 serán en montaña, con 3 de ellas terminando en una carretera con inclinación muy pronunciada, también están programadas 4 etapas accidentadas y una de ellas es una competencia contrarreloj individual de 52 kilómetros. Por etapas accidentadas entendemos que ses corren sobre carreteras muy angostas, con empedrado o adoquín, además de otras irregularidades del terreno.

El sistema de competencia tiene un ganador general al final y se trata del ciclista que suma menos tiempo en las 20 etapas, se le llama: el ganador de la vuelta a Francia. Además tiene un ganador por acumulación de puntos, que se van ganando en metas intermedias en cada una de las etapas. También se reconoce a un ganador por cada etapa y existe un premio a la combatividad. Además, los ciclistas participan agrupados en equipos y se otorga un premio al equipo ganador al final. Con ello los organizadores logran que cada etapa atraiga interés especial, pues hay oportunidades para varias clases de especialidades, ya que por sus habilidades los ciclistas se dividen: en velocistas (que les llaman esprinters), escaladores (especialistas en montaña), etcétera.
Los equipos que se forman tienen el propósito de ayudarse de acuerdo a la especialidad que se va necesitando conforme transcurre cada etapa, pero en especial, buscan tener un integrante que es considerado como el fundamental para contender por el premio individual y general más importante. Así, se utilizan un conjunto de estrategias sumamente amplio, y de todas ellas, prestaremos atención a las siguientes, que por su sencillez pueden ser rápidamente apreciadas en la televisión:
1.Los ciclistas tienden a formarse en líneas largas, unos detrás de otros, o en un grupo muy grande que se llama pelotón. Todo con el propósito de evitar la acción directa del viento sobre sus cuerpos.
2.En cada etapa hay ciclistas que intentan escaparse del pelotón, con lo cual consiguen victorias parciales en las metas intermedias, acumulando puntos, pero difícilmente logran llegar primero a la meta final de la etapa, porque el pelotón se dedica a perseguirlos hasta darles alcance. A la primera acción le llamaremos escapada y a la persecución le llamaremos cacería.
3.El favorito, o los favoritos, para ganar la vuelta a Francia casi nunca pedalean delante del pelotón, ni tampoco de algún grupo que se escapa, salvo en ocasiones especiales. Generalmente, participan en un escape en zona montañosa, o accidentada. Nunca en terreno llano.
4.Hay grupos que tienen velocistas (llamados esprinters), a quienes cuidan para que nunca vayan al frente, cuidándolos hasta unos cuantos cientos de metros cerca de la meta de la etapa para que salgan a gran velocidad y se adjudiquen el triunfo. Estos aparecen en etapas de terreno llano y casi nunca en etapas con demasiados kilómetros de zona montañosa.
La base para nuestra explicación descansa sobre los siguientes trabajos científicos, lo cual nos llevará a una reflexión para el caso de nuestro país: un artículo de Frederic Grappe, Robin Candau, Alain Belli and Jean Denis Rouillon, del Laboratorio de Ciencias del Deporte, en Besancon Francia, y del Laboratorio de Fisiología de la Facultad de Medicina de Lyon, Francia. Su trabajo trata sobre la fricción del aire en los ciclistas y se publicó en la Revista Ergonomics, volumen 40, página 1299 a 1311, del año 1997.
Los autores realizaron mediciones en cuatro posiciones del ciclista, desde una totalmente erguida, es decir parados sobre sus pedales, hasta otra en la que colocan su tronco en forma tan horizontal como les es posible.


Otra de nuestras fuentes es un trabajo de Sabino Padilla, Iñigo Mujika, Francisco Ángulo y Juan Goiriena, publicado en la revista Journal of Applied Physiology,volumen 89, páginas 1522 a 1527, del año 2000. Ellos trabajan para el Departamento de Investigación y Desarrollo, Servicios Médicos del Club Atlético de Bilbao; del Mediplan Sport en Vitoria-Gasteiz y del Instituto Médico Basurto de la Universidad del País Vasco, en Leioa, España.
Los autores estudiaron el caso de doce ciclistas en un velódromo y más adelante mencionaremos algunos de sus hallazgos. Su trabajo se puede leer en Internet en la dirección que aparecerá en nuestro blog.
en: http://jap.physiology.org/cgi/reprint/89/4/1522

La reflexión es la siguiente: ¿cuántos institutos de esta clase, dedicados a ciencias del deporte, tenemos en México? En el tour de Francia no hay ningún mexicano ahora, ni se esperan muchos triunfos en las olimpiadas de 2012 en Londres. Antes de exigir a nuestros deportistas, o de molestarse con sus actuaciones, conviene pensar en la respuesta a esta pregunta.
En el trabajo de los franceses, el estudio de los doce ciclistas en un velódromo con nivel de competitividad que variaba desde regional hasta nacional (en Francia), con edades de18.4 años hasta 21.97 años, con estaturas desde 1 metro con 72.5 centímetros hasta 1 metro con 81.5 centímetros. Se recurrió a una expresión matemática para calcular la fuerza total que actúa contra el avance de los ciclistas, a ésta se le llama la fuerza de amortiguamiento. Esa expresión matemática contiene dos términos: uno que viene de la fricción con el aire, la cual es proporcional a la superficie que presenta el ciclista contra el viento y también al cuadrado de la velocidad con respecto al aire.
El otro término de la expresión matemática se debe a la pérdida de energía conforme rueda la bicicleta cierta distancia. Este último es proporcional al peso de la bicicleta y del ciclista. La fuerza en contra del avance del ciclista lo hace trasladarse cada vez más lento, lo cual en física se llama pérdida de energía cinética. Cabe aclarar que ésta no desaparece, pues solamente se transforma en otra clase de energía que llamamos calor y que se manifiesta como movimiento de los átomos del suelo y de las llantas de la bicicleta.
Sus trabajos entran al detalle de hallazgos que ya habían sido encontrados por otros investigadores desde 1979, e incluso, agregan algunas correcciones que no consideraremos en nuestra explicación.
El punto fundamental para nuestra explicación es la forma matemática de la fuerza de resistencia que se presenta cuando surcamos el aire. En ella aparecen cuatro factores:
Primero: la densidad del aire.
Segundo: el coeficiente de fricción.
Tercero: el área que presenta cada ciclista, o atleta, frente al aire. Depende de cada ciclista y de la posición con la que se enfrenta al aire.
Cuarto: el cuadrado de la velocidad con respecto al viento, sin considerar vientos laterales.
En el diccionario en línea de la Real Academia Española, el tercero de los significados del verbo surcar es: “Ir o caminar por un fluido rompiéndolo o cortándolo”.
La dependencia de la fricción respecto del área que presenta cada ciclista frente al aire es importante porque un ciclista demasiado alto, con piernas y muslos más largos, es más poderoso en su pedaleo, pero también suele ser más corpulento en el tronco de su cuerpo, de modo que su área expuesta al aire crece, haciéndolo perder parte de lo ganado con su poderío muscular.
La dependencia de la fricción respecto del cuadrado de la velocidad nos explica por qué afecta más a los ciclistas que a los corredores de largas distancias. Un corredor de maratón se desplaza a una velocidad que oscila entre los 20 y los 23 kilómetros por hora, mientras que un ciclista lo hace al doble, así, resulta que la fricción es cuatro veces mayor.

Lo anterior nos permite explicar la primera de nuestras preguntas ¿por qué los ciclistas tienden a formarse en líneas largas? Porque los que avanzan detrás ahorran energía hasta en un 37% cuando el compañero del frente carga con la mayor parte de la responsabilidad al surcar el aire.
En 1979 un investigador del Departamento de Ingeniería Mecánica de la Universidad Stale de California, llamado Chester R. Kyle publicó mediciones con las cuales demostró que la fricción con el aire disminuye en el 37% mencionado únicamente cuando la rueda trasera del ciclista que va al frente se encuentra a menos de 10 centímetros de la rueda delantera de la bicicleta del ciclista que lo sigue.
Chester Kyle encontró que cuando el ciclista perseguidor se empieza a alejar, la fricción que recibe aumenta, de modo que a una distancia de 3 metros ya no le sirve de nada ir detrás del compañero que se encuentra al frente.
En 1998 Tim Old, investigador de la Escuela de Educación Física y Estudios sobre el Deporte y el Ejercicio, de la Universidad del Sur de Australia publicó en la revista científica European Journal of Applied Physiology un artículo intitulado: Las matemáticas de la escapada y de la cacería en el ciclismo.
Basándose en las mediciones hechas por Kyle, y otros investigadores, se apoyó en un modelo matemático proporcionado por el Doctor Kevin Norton y desarrolló un programa de computadora para modelar qué podría pasar con los ciclistas que se escapan y con los del pelotón que los siguen hasta darles alcance. Esta clase de fenómeno se puede observar cada año, casi todos los días, en el tour de Francia que pasan por un canal deportivo todas las mañanas (entre 6 y 9 am, hora de Hermosillo). Cabe agregar, a propósito de la falta de apoyo a la ciencia en México, que el trabajo de Tim Old fue apoyado por la Comisión Australiana del Deporte.
Con su programa de computadora, Tim Old concluyó que el éxito de los que se escapan depende de varias circunstancias que enumeramos enseguida:
El número de ciclistas que se escapa. De hecho, cuando los que se escapan son más que los perseguidores y todos los competidores cooperan, es imposible que les den alcance.
En forma precisa, lo que se hace es dividir el número de ciclistas escapados entre el número de los que tratan de darles alcance. Cuando este cociente es mayor o igual a 1, la computadora concluye que es imposible que les den alcance.
Cuando ese cociente se aleja de 1 para acercarse al 0, la conclusión de la computadora es que el grupo perseguidor los alcanzará, siempre y cuando se trate de terreno llano.
Cuando se trata de terreno accidentado, como empedrado o adoquines con superficie irregular, o de carreteras inclinadas hacia arriba como en las zonas montañosas, la probabilidad de una escapada exitosa es muy alta.
La oportunidad de que una escapada sea exitosa en terreno accidentado y en carreteras cuesta arriba se debe a que hay otro número que juega un papel muy importante. El cociente que resulta de dividir las energías gastadas en el proceso de rodar sobre el terreno entre las energías gastadas en contra de la fricción del aire.

Al correr sobre terreno accidentado, o sobre una cuesta inclinada, la energía gastada en rodar crece y el cociente mencionado aumenta. Entonces aumenta también la probabilidad de que la escapada sea exitosa. Así obtenemos la respuesta a la tercera y a la cuarta pregunta. También nos explica cuál será la táctica que será utilizada los días 14, 15 y 16 de julio en las montañas de Los Alpes, o más tardar, el 17 de julio siguiente. Los expertos prevén que el grupo Astana, con el español Alberto Contador como líder, organizará una escapada que lleve a su líder adelante de los competidores que le pueden disputar el triunfo de la vuelta a Francia. Como sus principales contendientes se señala al australiano Cadel Evans con el equipo BMC y a Andy Schlek, de Luxemburgo, con el equipo Saxo Bank.
Otras fuentes consultadas:
Tim Old, The mathematics of breaking away and chasing in cycling, Eur J Physiol (1998) 77: 492-497.
Cliff Frohlich, Effect of wind and altitude on record performance in foot races, pole vault, and long jump, Am J Phys 53 (8), 1984.
Además es recomendable consultar: http://www.efluids.com/efluids/pages/bicycle.htm
y una discusión sobre el récord de la hora en http://www.wolfgang-menn.de/altitude.htm
Al finalizar, los competidores habrán recorrido 3 642 kilómetros, habiendo partido desde Rotterdam, en Holanda, para terminar en París el 25 de julio. El sábado 3 de julio inició con una breve competencia, llamada prólogo, de 8 kilómetros y 900 metros dentro de la ciudad de Rotterdam, para partir al día siguiente hacia Bruselas, en Bélgica y entrar a territorio francés el miércoles 7 de julio.

En esta ocasión la competencia estará compuesta por 20 etapas, además del prólogo ya mencionado, 9 de ellas serán en terreno plano, 6 serán en montaña, con 3 de ellas terminando en una carretera con inclinación muy pronunciada, también están programadas 4 etapas accidentadas y una de ellas es una competencia contrarreloj individual de 52 kilómetros. Por etapas accidentadas entendemos que ses corren sobre carreteras muy angostas, con empedrado o adoquín, además de otras irregularidades del terreno.
El sistema de competencia tiene un ganador general al final y se trata del ciclista que suma menos tiempo en las 20 etapas, se le llama: el ganador de la vuelta a Francia. Además tiene un ganador por acumulación de puntos, que se van ganando en metas intermedias en cada una de las etapas. También se reconoce a un ganador por cada etapa y existe un premio a la combatividad. Además, los ciclistas participan agrupados en equipos y se otorga un premio al equipo ganador al final. Con ello los organizadores logran que cada etapa atraiga interés especial, pues hay oportunidades para varias clases de especialidades, ya que por sus habilidades los ciclistas se dividen: en velocistas (que les llaman esprinters), escaladores (especialistas en montaña), etcétera.
Los equipos que se forman tienen el propósito de ayudarse de acuerdo a la especialidad que se va necesitando conforme transcurre cada etapa, pero en especial, buscan tener un integrante que es considerado como el fundamental para contender por el premio individual y general más importante. Así, se utilizan un conjunto de estrategias sumamente amplio, y de todas ellas, prestaremos atención a las siguientes, que por su sencillez pueden ser rápidamente apreciadas en la televisión:
1.Los ciclistas tienden a formarse en líneas largas, unos detrás de otros, o en un grupo muy grande que se llama pelotón. Todo con el propósito de evitar la acción directa del viento sobre sus cuerpos.
2.En cada etapa hay ciclistas que intentan escaparse del pelotón, con lo cual consiguen victorias parciales en las metas intermedias, acumulando puntos, pero difícilmente logran llegar primero a la meta final de la etapa, porque el pelotón se dedica a perseguirlos hasta darles alcance. A la primera acción le llamaremos escapada y a la persecución le llamaremos cacería.
3.El favorito, o los favoritos, para ganar la vuelta a Francia casi nunca pedalean delante del pelotón, ni tampoco de algún grupo que se escapa, salvo en ocasiones especiales. Generalmente, participan en un escape en zona montañosa, o accidentada. Nunca en terreno llano.
4.Hay grupos que tienen velocistas (llamados esprinters), a quienes cuidan para que nunca vayan al frente, cuidándolos hasta unos cuantos cientos de metros cerca de la meta de la etapa para que salgan a gran velocidad y se adjudiquen el triunfo. Estos aparecen en etapas de terreno llano y casi nunca en etapas con demasiados kilómetros de zona montañosa.
La base para nuestra explicación descansa sobre los siguientes trabajos científicos, lo cual nos llevará a una reflexión para el caso de nuestro país: un artículo de Frederic Grappe, Robin Candau, Alain Belli and Jean Denis Rouillon, del Laboratorio de Ciencias del Deporte, en Besancon Francia, y del Laboratorio de Fisiología de la Facultad de Medicina de Lyon, Francia. Su trabajo trata sobre la fricción del aire en los ciclistas y se publicó en la Revista Ergonomics, volumen 40, página 1299 a 1311, del año 1997.
Los autores realizaron mediciones en cuatro posiciones del ciclista, desde una totalmente erguida, es decir parados sobre sus pedales, hasta otra en la que colocan su tronco en forma tan horizontal como les es posible.


Otra de nuestras fuentes es un trabajo de Sabino Padilla, Iñigo Mujika, Francisco Ángulo y Juan Goiriena, publicado en la revista Journal of Applied Physiology,volumen 89, páginas 1522 a 1527, del año 2000. Ellos trabajan para el Departamento de Investigación y Desarrollo, Servicios Médicos del Club Atlético de Bilbao; del Mediplan Sport en Vitoria-Gasteiz y del Instituto Médico Basurto de la Universidad del País Vasco, en Leioa, España.
Los autores estudiaron el caso de doce ciclistas en un velódromo y más adelante mencionaremos algunos de sus hallazgos. Su trabajo se puede leer en Internet en la dirección que aparecerá en nuestro blog.
en: http://jap.physiology.org/cgi/reprint/89/4/1522

La reflexión es la siguiente: ¿cuántos institutos de esta clase, dedicados a ciencias del deporte, tenemos en México? En el tour de Francia no hay ningún mexicano ahora, ni se esperan muchos triunfos en las olimpiadas de 2012 en Londres. Antes de exigir a nuestros deportistas, o de molestarse con sus actuaciones, conviene pensar en la respuesta a esta pregunta.
En el trabajo de los franceses, el estudio de los doce ciclistas en un velódromo con nivel de competitividad que variaba desde regional hasta nacional (en Francia), con edades de18.4 años hasta 21.97 años, con estaturas desde 1 metro con 72.5 centímetros hasta 1 metro con 81.5 centímetros. Se recurrió a una expresión matemática para calcular la fuerza total que actúa contra el avance de los ciclistas, a ésta se le llama la fuerza de amortiguamiento. Esa expresión matemática contiene dos términos: uno que viene de la fricción con el aire, la cual es proporcional a la superficie que presenta el ciclista contra el viento y también al cuadrado de la velocidad con respecto al aire.
El otro término de la expresión matemática se debe a la pérdida de energía conforme rueda la bicicleta cierta distancia. Este último es proporcional al peso de la bicicleta y del ciclista. La fuerza en contra del avance del ciclista lo hace trasladarse cada vez más lento, lo cual en física se llama pérdida de energía cinética. Cabe aclarar que ésta no desaparece, pues solamente se transforma en otra clase de energía que llamamos calor y que se manifiesta como movimiento de los átomos del suelo y de las llantas de la bicicleta.
Sus trabajos entran al detalle de hallazgos que ya habían sido encontrados por otros investigadores desde 1979, e incluso, agregan algunas correcciones que no consideraremos en nuestra explicación.
El punto fundamental para nuestra explicación es la forma matemática de la fuerza de resistencia que se presenta cuando surcamos el aire. En ella aparecen cuatro factores:
Primero: la densidad del aire.
Segundo: el coeficiente de fricción.
Tercero: el área que presenta cada ciclista, o atleta, frente al aire. Depende de cada ciclista y de la posición con la que se enfrenta al aire.
Cuarto: el cuadrado de la velocidad con respecto al viento, sin considerar vientos laterales.
En el diccionario en línea de la Real Academia Española, el tercero de los significados del verbo surcar es: “Ir o caminar por un fluido rompiéndolo o cortándolo”.
La dependencia de la fricción respecto del área que presenta cada ciclista frente al aire es importante porque un ciclista demasiado alto, con piernas y muslos más largos, es más poderoso en su pedaleo, pero también suele ser más corpulento en el tronco de su cuerpo, de modo que su área expuesta al aire crece, haciéndolo perder parte de lo ganado con su poderío muscular.
La dependencia de la fricción respecto del cuadrado de la velocidad nos explica por qué afecta más a los ciclistas que a los corredores de largas distancias. Un corredor de maratón se desplaza a una velocidad que oscila entre los 20 y los 23 kilómetros por hora, mientras que un ciclista lo hace al doble, así, resulta que la fricción es cuatro veces mayor.

Lo anterior nos permite explicar la primera de nuestras preguntas ¿por qué los ciclistas tienden a formarse en líneas largas? Porque los que avanzan detrás ahorran energía hasta en un 37% cuando el compañero del frente carga con la mayor parte de la responsabilidad al surcar el aire.
En 1979 un investigador del Departamento de Ingeniería Mecánica de la Universidad Stale de California, llamado Chester R. Kyle publicó mediciones con las cuales demostró que la fricción con el aire disminuye en el 37% mencionado únicamente cuando la rueda trasera del ciclista que va al frente se encuentra a menos de 10 centímetros de la rueda delantera de la bicicleta del ciclista que lo sigue.
Chester Kyle encontró que cuando el ciclista perseguidor se empieza a alejar, la fricción que recibe aumenta, de modo que a una distancia de 3 metros ya no le sirve de nada ir detrás del compañero que se encuentra al frente.
En 1998 Tim Old, investigador de la Escuela de Educación Física y Estudios sobre el Deporte y el Ejercicio, de la Universidad del Sur de Australia publicó en la revista científica European Journal of Applied Physiology un artículo intitulado: Las matemáticas de la escapada y de la cacería en el ciclismo.
Basándose en las mediciones hechas por Kyle, y otros investigadores, se apoyó en un modelo matemático proporcionado por el Doctor Kevin Norton y desarrolló un programa de computadora para modelar qué podría pasar con los ciclistas que se escapan y con los del pelotón que los siguen hasta darles alcance. Esta clase de fenómeno se puede observar cada año, casi todos los días, en el tour de Francia que pasan por un canal deportivo todas las mañanas (entre 6 y 9 am, hora de Hermosillo). Cabe agregar, a propósito de la falta de apoyo a la ciencia en México, que el trabajo de Tim Old fue apoyado por la Comisión Australiana del Deporte.
Con su programa de computadora, Tim Old concluyó que el éxito de los que se escapan depende de varias circunstancias que enumeramos enseguida:
El número de ciclistas que se escapa. De hecho, cuando los que se escapan son más que los perseguidores y todos los competidores cooperan, es imposible que les den alcance.
En forma precisa, lo que se hace es dividir el número de ciclistas escapados entre el número de los que tratan de darles alcance. Cuando este cociente es mayor o igual a 1, la computadora concluye que es imposible que les den alcance.
Cuando ese cociente se aleja de 1 para acercarse al 0, la conclusión de la computadora es que el grupo perseguidor los alcanzará, siempre y cuando se trate de terreno llano.
Cuando se trata de terreno accidentado, como empedrado o adoquines con superficie irregular, o de carreteras inclinadas hacia arriba como en las zonas montañosas, la probabilidad de una escapada exitosa es muy alta.
La oportunidad de que una escapada sea exitosa en terreno accidentado y en carreteras cuesta arriba se debe a que hay otro número que juega un papel muy importante. El cociente que resulta de dividir las energías gastadas en el proceso de rodar sobre el terreno entre las energías gastadas en contra de la fricción del aire.

Al correr sobre terreno accidentado, o sobre una cuesta inclinada, la energía gastada en rodar crece y el cociente mencionado aumenta. Entonces aumenta también la probabilidad de que la escapada sea exitosa. Así obtenemos la respuesta a la tercera y a la cuarta pregunta. También nos explica cuál será la táctica que será utilizada los días 14, 15 y 16 de julio en las montañas de Los Alpes, o más tardar, el 17 de julio siguiente. Los expertos prevén que el grupo Astana, con el español Alberto Contador como líder, organizará una escapada que lleve a su líder adelante de los competidores que le pueden disputar el triunfo de la vuelta a Francia. Como sus principales contendientes se señala al australiano Cadel Evans con el equipo BMC y a Andy Schlek, de Luxemburgo, con el equipo Saxo Bank.
Otras fuentes consultadas:
Tim Old, The mathematics of breaking away and chasing in cycling, Eur J Physiol (1998) 77: 492-497.
Cliff Frohlich, Effect of wind and altitude on record performance in foot races, pole vault, and long jump, Am J Phys 53 (8), 1984.
Además es recomendable consultar: http://www.efluids.com/efluids/pages/bicycle.htm
y una discusión sobre el récord de la hora en http://www.wolfgang-menn.de/altitude.htm
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